CARTA DE UN VECINO DE RADAZUL:
Soy vecino de El Rosario y he leido con interés la revista que recientemente han buzoneado por el municipio, lo que siempre se agradece pues permite conocer algo de quienes pretenden representarnos en las instituciones locales. Dicho ésto, quería hacer algunos comentarios al respecto del contenido de la última página titulada ¿Sabías que...
Como bien dicen, desde el año 93 el Sr. Macario ha venido cosechando mayorías absolutas unas tras otras, y ello tiene una razón: "es la voluntad popular expresada en condiciones de libertad ante las urnas", y eso en níngún caso es recriminable, porque si no queremos verlo como un mérito del Sr. Macario, no queda otra opción que verlo como un constante fracaso de la oposición, o como la más absoluta incapacidad de los que en el marco de unas elecciones libres se presentan por otros partidos, ya que ni siquiera todos juntos pueden impedir su triunfo.
Si el Sr. Macrio lleva tantos años ganando es porque así lo quieren la mayoría de los vecinos, y esa voluntad popular merece el mayor de los respetos porque es la base de nuestra democracia, y si se presenta nuevamente, es porque entiende que tiene posibilidades de ganar y el apoyo de su gente. El sistema electoral vigente no limita los años de mandato como se hace en otras democracias, por lo que en absoluto es criticable y, por lo tanto, un cambio en la gestión política de nuestro municipio no es un tema de sensatez, es un tema de voluntades individuales, y en tanto en cuanto la voluntad mayoritaria de este municipio sea la de apoyarle, por lo menos yo, no me veo con capacidad moral suficiente para recriminarle que ostente un puesto público al que ha llegado todos estos años gracias al voto de esa mayoría.
Opino que en estos tiempos es necesario otro modo de hacer política, basada en lo que hemos hecho y en lo que seremos capaces de hacer, y no constantemente anclada en la crítica destructiva a lo que hacen los demás o en los errores o deméritos de nuestros contrincantes, porque recuerden que nadie es perfecto y que el error es parte sustancial de la naturaleza del ser humano, ello sin perjuicio de reconocer que parte de la actividad política de la oposición es fiscalizar la actuación de quien ostenta el poder.
Es cierto que el Sr. Macario, como muchas más personas en este país, sean políticos o no, está imputado por la justicia porque presuntamente se le atribuye la participación en un delito o hecho punible, pero siempre olvidamos, hasta que nos toca, que la presunción de inocencia es el principal principio jurídico penal a favor del imputado, y que estar imputado y estar condenado no es lo mismo, ni necesariamente una cosa conduce a la otra. Udes., como otros que se quieran dedicar a la política debían ser los primeros en respetar estos principios y no utilizarlos como armas arrojadizas porque si algún día gobiernan, no estarán libres de ser denunciados por alguien que considere que han tenido una actuación contraria a derecho, y ello en ningún caso les convertiría en culpables; solo las instituciones judiciales en última instancia podrán aseverarlo, y lamentablemente para algunos, a veces hasta ellas fallan.
Para que la casa consistorial sea habitada por nuevos inquilinos es necesario cautivar voluntades, y aunque se crean en posesión de la verdad absoluta y piensen que su forma de pensar es la adecuada, fallan, al igual que otros partidos, porque intentan imponer en vez de convencer. No es sencillo cambiar hábitos sociales y de convivencia como Udes pretenden, y espero que no desfallezcan en el intento, pero si pretenden una sociedad distinta desde su base, hagan una política distinta desde las instituciones inferiores y no caigan en la política fácil de los partidos habituales basada en el insulto, desprestigio ajeno, y el NO como principio de política activa.
Todos, inclusive los que piensan generalmente distinto a uno, pueden aportar un idea válida, y si es así hay que aprovecharla, porque esta sociedad está escasa de ideas válidas y no podemos permitirnos el lujo de rechazar alguna.
Para terminar decirles que no soy afin a ningún partido en particular, que no tengo compromiso moral con ninguno y que voto a unos o a otros en función de la oferta política que es capaz de cautivarme, aunque la mayor parte de las veces nunca coincide programa político con políticas ejecutadas, por lo que a quienes pretenden representarme sólo les pido sinceridad, honradez y tolerancia.
Agradeciéndoles la atención
CARLOS MARTIN
Apdo Correos 176 - Radazul - 38109 El Rosario
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